Descripción del proyecto

Cuando este proyecto de reforma cayó en manos del equipo de BE&DEC nos encontramos que ya había una idea preestablecida. Conocer a su dueño, su trayectoria profesional, su forma de pensar y de sentir, y lo que quiere ofrecer a sus clientes, nos llevó a proyectar un diseño radicalmente alejado al inicial y más próximo a la esencia de su propietario.

David comenzó muy joven con su negocio de peluquería y la mayoría de sus clientes, a día de hoy, son fijos y le conocen desde hace años. Siempre que vienen se encuentran como en casa,  así que en este proyecto de interiorismo éste era el concepto fundamental sobre el que empezar a diseñar.

Además, es un chico joven muy a la última, y sabía, desde hacía tiempo, que la peluquería necesitaba un cambio de aires, una imagen renovada que transmitiera lo que él siente, la calidad de su trabajo y el trato personalizado que ofrece a  sus clientes. Y todo esto tenía que estar reflejado en el diseño de este proyecto.

Desde el principio supimos que queríamos una peluquería vintage,  eso que ahora está tan de moda, pero que muchos de nosotros siempre hemos llevado dentro. Un volver a tiempos pasados, a darle relevancia a objetos y diseños en los que nos ha parecido estar siempre y de donde nunca nos hemos marchado.

Como no podía ser de otra manera, diseñamos una fachada enteramente transparente que nos permite ver el interior de la peluquería, porque así es la forma de trabajar de David, sin filtros, delicada, honesta… ¡lo que ves es lo que hay!

Al ser un espacio con mucha altura, proyectamos dos texturas y tonalidades diferentes en las paredes y el techo, obteniendo una transición visual y un espacio  cohesivo como resultado. Los diferentes tonos de grises nos aportan calidez y elegancia al mismo tiempo.

Elegimos un pavimento cerámico de imitación hidráulica. Lo colocamos haciendo diferentes combinaciones para delimitar las tres zonas diferenciadas en las que está dividida la peluquería. Recepción, zona de tocadores y área de trabajo privada.

Para conseguir que los clientes sigan sintiéndose como en casa y realzar la calidad de los productos que se utilizan en esta peluquería se ha seleccionado un mobiliario muy vintage, literalmente doméstico.

Por un lado, en la recepción, una combinación de muebles antiguos con acabados actuales. Por otro lado, en la zona de tocadores se ha diferenciado, espacialmente y a conciencia, la zona de caballeros de la de señoras, ya que David tenía claro que quería darle a cada uno su espacio. Para esta zona se proyectan unos espejos muy ligeros y butacas de líneas sencillas, para dar importancia, de suelo a techo, al conjunto.

Además, buscábamos que la iluminación de la peluquería también reflejara la personalidad de su propietario, un poco el concepto de hacerse a uno mismo. Por ello seleccionamos elementos que tal vez por separado, no dicen gran cosa, pero que combinándolos dan como resultado unas luminarias colgantes muy estéticas, originales y funcionales.

Una vez terminado el trabajo, llegaba nuestra recompensa, saber que David, de la mano del quipo de BE&DEC, había llegado al punto de destino desde donde retomar su manera de vivir y de trabajar, siendo él mismo más que nunca para seguir ofreciendo lo mejor a sus clientes de una forma renovada.

El resultado un espacio que evoca a la atemporalidad de la belleza y a una época pasada en la que teníamos tiempo de parar, tiempo para dedicarnos un buen rato a nosotros mismos en manos de un buen profesional.

Subir