Descripción del proyecto

Vivienda situada en la zona sur de Aguadulce con una superficie de 105 m2. Los clientes, una pareja joven, querían dotar a la vivienda de un extra de confort, y por supuesto, sin la renuncia al diseño, tanto en las estancias como en el mobiliario.

Quisimos proyectar espacios que funcionaran tanto para disfrute como para relajación, integrando el conjunto para que se convirtiera en la residencia habitual de la familia.

Para conseguir este objetivo se actuó sobre todo en los elementos decorativos, tanto en el mobiliario como en los acabados, ya que la vivienda contaba con una estupenda distribución, donde los espacios estaban bastante bien aprovechados, por lo que los trabajos de demolición fueron puntuales.

En este proyecto hemos contado con la completa implicación de los dueños que, además, tienen un estilazo propio, lo que ha hecho que consigamos proyectar una vivienda exquisita y atemporal donde se utilizan colores homogéneos y relajantes, evitando las estridencias.

Para confeccionar el conjunto de mobiliario hemos querido aprovechar piezas, que por una u otra razón, habían caído en las manos de los propietarios. Dándoles el tratamiento necesario se han integrado aportando ese toque de sofisticación y originalidad, haciendo que su vivienda fuera una extensión de ellos mismos.

Una vez ejecutado, las cartas ya estaban sobre la mesa y supimos que habíamos superado el reto con las sensaciones que surgieron nada más acceder a la vivienda.

Como siempre para el equipo de BE&DEC es muy difícil destacar una estancia, pero en este caso, por su “interiorismo” y su sensibilidad nos quedamos por unanimidad con la terraza. La revestimos con madera y proyectamos, para su uso y disfrute durante todo el año, un cerramiento con cortinas de vidrio. El sillón orejero, las telas y la sencilla pero exquisita decoración aportaron el resto. Es complicado transmitir sensaciones con palabras, tienes que estar allí para sentir una confortable y relajada puesta de sol con vistas al Mediterráneo.

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